Las funciones del lenguaje

Tipos, ejemplos y definición de las funciones del lenguaje

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Definición: Las funciones del lenguaje

Las funciones del lenguaje son las distintas intenciones o propósitos con las que el emisor del mensaje se dirige a su receptor. En el campo de la lingüística se entiende por funciones del lenguaje aquella relación que se establece entre el emisor y el receptor que queda patente en el modo de emitir el mensaje. 

En otras palabras, las funciones lingüísticas son las formas que utiliza una persona (emisor) para dirigirse a otra persona (receptor). En el mismo enunciado del emisor podemos encontrar elementos que nos introduzcan a dichas “intenciones” o razones por las que el emisor a emitido el mensaje.

¿Cuáles son las funciones del lenguaje?

Las funciones del lenguaje son seis: referencial, emotiva (expresiva), apelativa (conativa), metalingüística, poética (estética) o racional. Las distintas funciones lingüísticas se fijan en función de las distintas relaciones que se establecen entre los distintos elementos clásicos de la comunicación. Conocer los elementos de la comunicación es el paso previo a hablar de las funciones del lenguaje pues, si no los conocemos, no podemos entender la relación que existe entre ellos. 

¿Qué son las funciones del lenguaje? Tipos y ejemplos

Las funciones lingüísticas, como decíamos, son las distintas relaciones que se establecen entre los distintos elementos comunicativos. Entramos a comentar los distintos tipos y clases de funciones del lenguaje y presentamos algunos ejemplos.

Función referencial o informativa del lenguaje

La función referencial o informativa es quizás la más sencilla de entender y las más frecuente en nuestra vida diaria. Esta función lingüística pone en relación los distintos elementos comunicativos: Contexto y el mensaje. 

Decimos que la función es referencial cuando cuando el mensaje y el contexto coinciden con el mensaje que el emisor ha emitido al receptor. En otras palabras, la realidad coincide con el mensaje que se ha dicho.

Ejemplos de función referencial:

Son las tres de la tarde.

Está lloviendo en la calle.

Esa abuela se ha caído y se ha abierto una brecha en la cabeza.

Si nos fijamos, los distintos enunciados coinciden y son comprobables a simple vista. Es decir, el mensaje que se ha enviado coincide con la realidad (contexto) al que se hace referencia porque: Hace sol, el suelo está mojado y la abuela sangra.

 

Función expresiva o emotiva del lenguaje

La función expresiva del lenguaje tiene como objeto principal el emisor del mensaje. La expresión del emisor al emitir el mensaje nos deja ver cierto estado de ánimo o emoción. La emoción o expresión del sujeto que emite el mensaje (emisor) también lo podemos ver en los gestos de este cuando emite el mensaje.

La característica principal de la función expresiva del lenguaje es la subjetividad. El sujeto que emite el mensaje nos expresa desde su estado de ánimo una información: está contento, está triste, está dolido… Por ello, solemos utilizar la primera persona aunque no es necesario.

Ejemplo de la función expresiva

¡Qué bonito es vivir entre amigos!

¡Qué contento estoy!

¡Mierda, ya me han vuelto a llamar!

 

Nótese en cada ejemplo la relación que existe entre el estado de ánimo que existe en el emisor con el mensaje que se emite. Precisamente, esto es la función expresiva del lenguaje.

Función apelativa o conativa del lenguaje

La función apelativa o conativa del lenguaje pone su acento en el receptor. Tal y como indica su nombre, apelar significa “dirigirse dialécticamente a alguien” y es en este “alguien” en quien recae la fuerza del mensaje y de quien se trata de motivar una reacción.

La función apelativa o conativa (inicio) utiliza distintos recursos lingüísticos para que el emisor establezca una conexión con el receptor: vocativos, imperativos, interrogaciones… Su finalidad, como hemos ido diciendo, es provocar una reacción en receptor.

Ejemplos de la función apelativa

¡Pásame el mando!

Está un poco oscuro, ¿no? (Enciende la luz).

Pepe, ¿Estás cansado?

En cada uno de los ejemplos expuestos, se espera una acción o reacción del receptor. Se espera del receptor una respuesta.

 

 

Función poética del lenguaje

La función poética del lenguaje centra su atención en la forma o estética misma del mensaje. Es la forma y la elegancia con la que el propio mensaje se emite y se presenta ante el receptor.

Suele acompañarse de algunos recursos lingüísticos, literarios y, a veces, de arcaísmos o similares. La función poética busca el “decoro” en el mensaje para que atraiga la atención por sí mismo.

Ejemplos de la función poética

Tanto monta, monta tanto. Isabel como Fernando.

A caballo regalado no le mires el dentado.

Casa Zabala, la que al vender, regala.

Función fática del lenguaje

La función fática o relacional del lenguaje es aquella que pone en relación ininterrumpida al emisor y receptor. Es una función —casi herramienta— de comunicación que nos permite comprobar que el canal de comunicación sigue abierto y que el mensaje llega desde el emisor al receptor.

No ofrece ningún contenido ni información relevante para el mensaje pero sí para el emisor. Su propósito es mantener, cerrar o abrir el canal de comunicación. 

Ejemplo de la función fática del lenguaje

Ok, bien, si…si,…

De acuerdo, perfecto, naturalmente…

 

Función metalingüística del lenguaje

La función metalingüística es, como la propia palabra indica, una función que se utiliza para hablar del propio mensaje en sí. Esta función pone su acento en el código, es decir, la lengua que se emplea en la propia comunicación.

Esta función está pensada especialmente para la docencia y el material didáctico. Se incluyen definiciones y el estudio mismo de las palabras.

Ejemplos de la función metalingüística

Pedro tiene 5 letras.

“Bonito” es un artículo.

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