La poesía es uno de los géneros literarios más olvidado entre los lectores durante estos últimos años y en especial en la etapa adolescente. Si bien en las escuelas la poesía no se olvida, ¿por qué los jóvenes la abandonan en la etapa adulta? ¿por qué hay tan poca relación entre poesía y juventud?

POESÍA Y EDUCACIÓN LITERARIA

El colegio es el lugar en el que se nos suele introducir por primera vez y de una manera más intensa dentro de este género tan rico y cultivado en la literatura española. Poetas de reconocimiento mundial y algunos dotados del premio Nobel se trabajan en las aulas en las que se nos introducen los principales métodos de análisis de un poema.aprender, estudio, poesía y juventud, sombrero, libro, gráfico

Este puede ser el primero de los muchos inconvenientes que desplaza a muchas personas de la lectura de la poesía: La inicial relación entre trabajo o estudio con la poesía es un factor que a mucho hastía. “Tener que” entender un poema obliga a los lectores a pasar muchas páginas, saltar capítulos y a cerrar muchos libros. La poesía estudiada como una ciencia o quizás de una manera mecánica nos hace pensar que no es un campo del que se pueda sacar provecho a un bajo coste: entretenimiento, trabajo y poca comprensión.

La novela —que también se trabaja en el colegio— tiene una ventaja frente a la poesía y es el discurso, la atracción y, por encima de todo, que todos nos hemos sentidos atraídos por un libro narrativo en algún momento. La poesía rara vez es regalada y mucho menos compartida entre nosotros porque, entre otras cosas, la poesía no tiene un público determinado. Profundicemos en estos dos aspectos que hemos destacado:

LA PRACTICIDAD DE LA POESÍA

En sí misma, la poesía no es útil para la juventud. No te mantiene en tanta tensión como una película, requiere un aprendizaje y una constancia para adaptarse a los tiempos poéticos y no aporta un beneficio directo a corto plazo. ¡Es cierto! La poesía exige al  lector unos mínimos y no todos tenemos tiempo o estamos dispuestos a invertirlo en poesía. Por eso, hay que enseñar el gusto por la estética poética, es decir, enseñar a disfrutar disfrutando. ¡Hay mil formas de hacerlo!bombilla, pensar, poesía y juventud, filosofía

Un libro de poemas —desde un punto de vista práctico— no aporta nada más allá de aquel que lo compone. ¿Por qué leería yo una antología? Hemos escrito un artículo sobre razones prácticas que la poesía puede aportarnos a nuestra vida desde un punto de vista profesional y personal. A pesar de ello, la poesía no puede medirse en una cuestión práctica pero puede ser una excusa para introducir a mucha gente. Si es cierto que la poesía no tiene una utilidad en sí misma (no te harás rico ni escribiendo ni leyendo) también es cierto que tiene muchos beneficios a nivel personal:

  1. Te ayuda a conocerte a ti mismo, como dirían en el Oráculo de Delfos.
  2. Descubrirás nuevos mundos.
  3. Podrás apreciar detalles ocultos para muchos.

EL PÚBLICO DE LA POESÍA

Efectivamente, es muy complicado encontrar un público objetivo de la poesía. Los poetas suelen escribir para una dama, para sí mismos, o directamente para el mundo, pero no para un lector particular. Por si fuera poco, podemos considerar que cada poema es un mundo distinto y en tanto que tal, es complicada trazar una relación entre los poemas encerrados en una antología.

La poesía es fundamental si nos creemos que dentro de las palabras de un poema se encierra parte del espíritu del poeta. Su historia, su vida, sus reflexiones más profundas y sus experiencias vitales las encontrarás en pocos versos. Los poemas son importantes precisamente por eso: Nos recuerda la categoría humana y nos recuerda las tradiciones de nuestros antepasados. Una palabra basta para recordarnos quienes somos. Como decía Gabriel Celaya, “la poesía es un arma cargada de futuro” y hoy puede hacerse presente en la vida de un lector.

Durante el siglo XX surgieron dentro de la poesía española distintos autores con una vocación social dispuestos a hablar directamente al mundo. Hoy, ese mundo, parece formar parte del pasado y su poesía parece haberse quedado también en aquel tiempo de guerra y post guerra. Podríamos continuar escribiendo sobre las desastrosas consecuencias que puede acarrear el hecho de olvidar nuestro pasado y nuestras tradiciones, pero quizás será mejor dejarlo para otro artículo.

POESÍA Y JUVENTUD

La poesía puede ser un medio para reconocer en nuestro pasado quien es el hombre del presente. Aprender lecciones del pasado puede sernos de verdadera utilidad para el hombre de hoy, especialmente en una era fugaz, irreflexiva y profundamente determinada por las cosas más prácticas. Las “ciencias humanísticas” (antes llamadas artes liberales) cada año pierden prestigio por su poca utilidad y el poco capital que generan.

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Por ello, es importante fomentar una nueva conciencia humanística que de prioridad, no al beneficio práctico, sino al beneficio y a la calidad humana. El hombre del siglo XXI debe aprender desde el pasado para construir un futuro; en cambio, hoy nos preguntamos qué debemos construir para llegar al futuro.

Xavier Roca

Director y fundador de la plataforma cultural EsPoesía. Profesor, infatigable estudiante y apasionado por la cultura. Investigador (R1) en el programa Ramón y Cajal (2016-18). Graduado en humanidades por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.
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