Generación del 98

Bajo el nombre de la Generación del 98 se conocen un grupo de poetas que reunían tres características esenciales: una búsqueda personal con vocación de renovar ideales y creencias; interpretación del problema de España como un problema de mentalidad en vez de político, económico o social y, en último lugar, instrumentalización de la literatura como forma de analizar esos problemas.

Generación del 98, Unamuno, Baroja, Machado, Juan Ramón Jimenez
Sello de correos con los integrantes de la generación del 98

Contexto

A principios del siglo XIX España perdió sus posesiones coloniales en Latinoamérica y reaccionó con bastante indiferencia. No obstante, cuando se plantó la semilla de la revolución en Cuba manifestó una firme oposición, debido, en gran parte, a su importancia económica. Además, el pueblo español era consciente de que la pérdida de Cuba pondría en riesgo su dominio de Filipinas y Puerto Rico; y con ello, su prestigio internacional.

En 1968 comienza la guerra en Cuba entre España y los resurgentes separatistas. Finalmente, el conflicto llegará a su fin la década siguiente, fruto de las concesiones españolas a la autonomía cubana. Sin embargo, en 1895 se reanuda el conflicto que acabará en 1898 con más concesiones con la finalidad de ensanchar la autonomía de la isla.

De forma traicionera, Estados Unidos, el 19 de abril, excusándose en la protección de sus ciudadanos y responsabilizando a España por el hundimiento de su acorazado Maine (nunca se probó que fuera cierto), inició las hostilidades hacia los españoles en Cuba. España fue derrotada en todos los frentes: Cavite, Filipinas y Santiago de Cuba. En el Tratado de París del 10 de diciembre de 1898, fue obligada a conceder la independencia a Cuba y a ceder Puerto Rico y las Filipinas a los Estados Unidos.

Reacción a la pérdida

La pérdida de las posesiones coloniales resultó un golpe mortal para España, públicamente no se reaccionó de forma violenta; el país parecía totalmente paralizado. La ausencia de una respuesta nacional que buscara afrontar lo ocurrido parecía peor que la propia derrota. Francisco Silvela, el que sería futuro primer ministro conservador, publicó su famoso artículo Sin Pulso donde acusaba al pueblo español de una pasividad culpable:

Monárquicos, republicanos, conservadores. liberales, todos los que tengan algún interés en que este cuerpo nacional viva, es fuerza se alarmen y preocupen con tal suceso. Las turbulencias se encauzan; las rebeldías se reprimen: hasta las locuras se reducen a la razón por la pena o por el acertado régimen: pero el corazón que cesa de latir y va dejando frías e insensibles todas las regiones del cuerpo. anuncia la descomposición y la muerte al más lego.

No obstante, una serie de jóvenes intelectuales y escritores afrontaron el problema. Para ello, hicieron frente a la clase rectora y a todo lo que representaba. Exigieron responsabilidad por la derrota. Los más destacados fueron la generación de 1898, Antonio Maura, el líder conservador se refería a ellos como “la generación que ahora llega; generación nacida intelectualmente después del desastre”.

Orígenes de su modo de pensar

Pedro Salinas hacía referencia a la “conciencia nacional” y a la “vida espiritual” cuando se refería a la generación noventayochista. Para entender a esta generación es esencial comprender su relación con el Romanticismo. Unamuno expresaba su “más desenfrenado romanticismo” en el prólogo a su novela Niebla. Por su lado, Baroja declaraba “soy por mis aficiones literarias y artísticas… un romántico”.

La visión del mundo romanticista suele identificarsecon un pensamiento pesimista que considera que los valores absolutos anteriores han fracasado, aquellos sobre lo que se consideraba asentado la vida social e individual está desfasado. Ahora bien, este tipo de visión acaba sumiendo el mundo en dudas, ansiedad y angustia.

Larra lo describía de esta manera:

Un espíritu de análisis ha destruido las viejas creencias , y está produciendo un estado de profunda intranquilidad. Mucho me temo que nos hallamos en una de aquellas transiciones en que suele mudar un gran pueblo de ideas.

En los años 80 el pueblo español se encontraba sumido en un desorden ideológico. En ese contexto surge la Generación del 98. De acuerdo con Donald Shaw, “la Generación del 98 cometió el error de buscar una respuesta abstracta y filosófica a los problemas concretos y prácticos planteados por el problema de España”.

En España, tras la derrota, los problemas se concretaban en:

  1. Pobreza.
  2. Separatismo regional.
  3. Educación inadecuada.
  4. Subdesarrollo.
  5. Injusticia social.
  6. Falta de inversiones.
  7. Necesidad de modificar la estructura de poder.

Sin embargo, frente a todas estas dificultades la Generación del 98 concedía prioridad a la reconstrucción espiritual.

Luis Gaspar

Humanista y jurista. Abordo la escritura como instrumento de transformación social. Reivindico la fe como epistemología para alcanzar una verdad. No tolero las falacias ad hominen ni la lactosa. Creo en la existencia de una naturaleza humana, inclinada a la corrupción pero esencialmente buena. Optimista incansable. Sueño con una política que sirva a la sociedad y no al revés.
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