Composiciones poéticas

Tipos de estrofas

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ESTRUCTURAS POÉTICAS

¿Qué son las estructuras poéticas?

Llamamos estructuras o composiciones poéticas a todas las distintas formas de expresión que tienen los poetas de expresar formalmente una idea, un tema o unos sentimientos.

¿Para qué sirven las estrofas?

Las estrofas son un recurso que tiene el poeta para tratar de causar una impresión en su lector. En función de la estructura que utilice, la sensación será más dinámica (rimas más concentradas) o más temáticos (rimas más extensas o versos libres).

¿Qué es una estrofa?

La estrofa es la parte más formal de un poema. El autor se sirve de él para causar sensaciones: dinamismo, lentitud, alegría. La estrofa puede ser temática, fija o variable y se compone por versos. Puedes consultar más sobre la estrofa siguiendo este enlace.

 

TIPOS DE ESTROFA

El tipo de estrofa que emplea el poeta puede variar en función de varios aspectos. Algunos muy importantes son, por ejemplo, el tema o la función de los versos. Los poemas pueden tener un pragmatismo en función de la intención del autor. No es lo mismo escribir un poema de amor o atacar a un rival literario que escribir un poema sobre la naturaleza. 

En función del tema —generalmente es así— el autor escoge una rima, un verso, una estrofa, una estructura. En definitivamente, se amolda la parte más formal al tema escogido por el autor. Puede, de hecho sucede esecialmente en el siglo XXI, no darse una relación entre la forma y el fondo.

Tipos de estrofa según los versos

La estructura de un poema suele acompañar el tema que quiere tratar el poeta. Hablamos de estructura de un poema cuando queremos hacer mención a la forma en la que el poeta decide plasmar el contenido: estrofa, versos, sílabas, rima, ritmo…

En función de la forma que escoge el escritor, estamos hablando de rimas de arte mayor o de arte menor, de pareados o cuartetos, de rima consonante o de rima asonante. ¿Quieres conocer todas las posibilidades que tiene un poeta?

Estrofas de dos versos

Las estrofas de dos versos otorgan al poema cierto dinamismo que no logran otras composiciones poéticas. Las más conocidas son las siguientes: Pareado, aleluya, alegría y dístico. Todas estas estrofas varían entre sí en función de la voluntad del autor y el cómputo silábico que escoja.

Es una estrofa que cuenta con dos versos que riman siempre entre ellos. El dístico o pareado puede tener una rima asonante o consonante así como puede componerse en arte mayor o menor. 

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Es un pareado de arte menor, comúnmente compuesto con versos octosílabos. Se ha empleado en textos religiosos de carácter judeocristianos y se escriben como textos de alabanza a Dios.

La alegría es una composición poética de dos versos empleado ocasionalmente en la música flamenca. Se caracteriza por componerse en rima asonante y una longitud inexacta de sílabas que suelen ser: el primer verso de cinco y el segundo de diez sílabas.

El dístico es un pareado con versos libres. Son dos versos que conforman una estrofa pero que no suelen tener una rima concreta. Al dístico puede llamarse también pareado.

Estrofas de tres versos

Las estrofas de tres versos son unas de las más empleadas en la literatura europea por la gran versatilidad que nos ofrecen estas composiciones. Consulta los tipos de tercetos y fíjate en todas las posibilidades que nos ofrece.

Es una estrofa de tres versos endecasílabos que tienen una rima 11A, 11-, 11A. En el Renacimiento, se añadió una variante del terceto que es el “terceto encadenado”. La rima es consonante y se compone en arte mayor.

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El tercetillo, también llamada tercerilla, es una estrofa de versos de arte menor y compuesta mediante una rima consonante o asonante. Normalmente los versos son octosílabos, clásico de la literatura española.

La soleá es una métrica propia de la literatura española especialmente presente en andalucía. La rima de esta estructura poética siempre es asonante y se compone por tres versos octosílabos con rima alternada. La estructura es alternada y quedaría del siguiente modo: 8a, 8-, 8a.

De esta misma estrofa nacerá más adelante la solearinya.

Estrofas de cuatro versos

Las estrofas de cuatro versos, al igual que las de tres, son empleadas en la literatura de forma constante. Los cuatro versos permiten crear rimas dinámicas como con los pareados y el juego que puede dar el poeta aumenta proporcionalmente a su creatividad. La composición poética que presentamos es quizás la más cultivada y la que tiene más clases distintas de estrofas, siete en total.

El cuarteto se compone por cuatro versos de arte mayor de once sílabas cada uno. La rima de esta estrofa siempre es consonante y el primero de ellos rima con el cuarto mientras que el segundo lo hace con el tercero. Esta estrofa será especialmente conocida gracias al soneto.

11A, 11B, 11B, 11A

La redondilla se conoce también como “la estrofa castellana” ya que se estructura a través de versos octosílabos, es decir, de arte menor. La rima entre estos versos es idéntica a la del cuarteto aunque ha sufrido alguna variación con el tiempo. La estructura clásica de la redondilla es la siguiente: 8a, 8b, 8b, 8a.

A esta estrofa clásica española se la ha llamado a menudo cuarteta hasta tal punto de ser aceptado.

El serventesio es una estrofa de cuatro versos de arte mayor. Al igual que la cuarteta, los versos son endecasílabos y consonantes pero el cambio se observa en la estructura (ABAB). El serventesio es la estrofa clásica del  sirventés: poema de ataque dialéctico empleado en la lírica trovadoresca.

Llamamos cuarteta a una estrofa castellana propia de la poesía española. La rima consonante la podemos observar en los cuatro versos de arte menor, generalmente octosílabos. Es igual que el serventesio pero en arte menor siendo su estructura 8a, 8b, 8a, 8b. 

La copla es una composición poética propia de las canciones populares y, por tanto, el cómputo silábico es indefinido. A pesar de ello, hay una tendencia a hacer coplas en arte menor y la rima, consonante o asonante, se alterna en cada verso: —, a,—, a…

La seguidilla es una estructura poética de arte menor y de versos irregulares. Los impares son siempre heptasílabos libres mientras que los pares son pentasílabos de rima asonante. Hay varios tipos de seguidilla que han evolucionado de la primitiva forma 7-, 5a, 7-, 7a.

La cuaderna vía es una estrofa clásica de la literatura española empleada por vez primera en el Mester de Clerecía. Por su forma y rima rígida, también recibe el nombre de tetrástrofo monorrimo ya que su esquema métrico es el siguiente: 14A, 14A, 14A, 14A, aunque cabe decir que cada verso está separado por una cesura.

Estrofas de cinco versos

Las estrofas de cinco versos son empeladas en contadas ocasiones pero, cuando se intenta y se salda con éxito la satisfacción es enorme y el gusto por la lectura maravilla al lector. Principalmente, la composición con cinco versos tiene tres estilos: la Quintilla, el Quinteto y la Lira.

La quintilla es una estrofa que se compone por cinco versos, tal y como indica el nombre, y son normalmente de ocho sílabas cada uno. La rima de esta estrofa es consonante y se distribuyen evitando siempre:

  • Terminar la estrofa en pareado.
  • Tres versos seguidos con rima.
  • Sin rimas sueltas.

Según este principio hay siete formas distintas de hacer la quintilla.

El quinteto es una estrofa con rima consonante y versos isométricos. Siempre de arte mayor y siguiendo las mismos preceptos que la quintilla:

  • Terminar la estrofa en pareado.
  • Tres versos seguidos con rima.
  • Sin rimas sueltas.

La lira es una de las estrofas más cultivadas en la literatura italiana y española. Está compuesta por cinco versos de los cuales tres son heptasílabos y los otros dos endecasílabos. La estructura de la lira es la siguiente: 7a, 11B, 7a, 7b, 11B. El precursor de esta estrofa en la literatura española fue Garcilaso de la Vega.




Estrofas de seis versos

Las estrofas de seis versos, más extensas, suelen emplearse en poemas de mayor extensión en la que se busca que cada estrofa tenga por sí misma un contenido pleno. Mientras el pareado o el terceto necesitan de su conjunto, las composiciones de seis versos empiezan a ser más independientes.

El sexteto es una estrofa de versos de arte mayor con rima consonante. El esquema métrico de esta estrofa es variable aunque, como decimos, son de arte mayor mayormente endecasílabos. La sextina es una composición poética que se compone por seis sextetos, es decir, treinta y seis versos endecasílabos más una breve estrofa de remate de tres versos.

La sextilla es una estrofa muy parecida a su hermano mayor, el sexteto. La sextilla está compuesta por versos de arte menor aunque la rima continúa siendo consonante y el esquema métrico es variable, aunque suele regirse por estrofas de ocho sílabas.

La copla manriqueña o copla de pie quebrado es una estrofa realmente asombrosa que combina versos octosílabos con otros tetrasílabos. El esquema métrico es 8a, 8b, 4c, 8a, 8b, 4c. Es conocida principalmente por el poema de Jorge Manrique Coplas a la muerte de su padre.

Estrofas de ocho versos

La estrofas de ocho versos tienen una gran autonomía y autoridad, especialmente durante el renacimiento y la lírica trovadoresca, las famosas “coblas”. Hay cuatro estilos principales: 

La octavilla es una estrofa de ocho versos de arte menor con una estructura rítmica idéntica a la de la octava italiana. Es conocida por la Canción del pirata de José de Espronceda. La estructura de la octavilla es la siguiente: -aab-ccb.

La Octava Real recibe este nombre por ser la más frecuente durante la época renacentista y se terminó reservando únicamente a la poesía culta. Los versos son endecasílabos, propios de los italianos, y la estructura que sigue alterna en rimas hasta encontrar un pareado al final de la estrofa: (11)ABABABCC. 

La copla de arte mayor se compone por versos consonantes y dodecasilábicos, es decir, de arte mayor como su nombre indica. La estructura más frecuente de esta coposición es ABBAACCA y suele emplearse para “contar historias en verso”. 

La Octava Italiana o Bermudina es una estrofa de ocho versos que normalmente son endecasílabos. Los versos se alternan y se particularidad se encuentra en el cuarto y octavo verso, donde la sílaba tónica final es siempre aguda dando determinismo en el centro y final de la estrofa. Su estructura más habitual es la que sigue: 11-,11A,11A,11B’;11-,11C,11C,11B’.

Estrofas de diez versos

Las estrofas de diez versos son unas composiciones extensas con independencia propia y capaces de albergar un tema o motivo por sí mismas. Las estrofas, siempre de arte menor, son la espinela y la copla real.

La espinela, más conocida como décima, es una estrofa de diez versos que toma nombre del poeta Vicente Espinel que la dejó fijada a finales del siglo XVI. La estrofa se compone por diez versos octosílabos con rima abbaaccddc. Lope de Vega afirmaba sobre esta décima que es “buena para quejas”. 

La copla real es una estrofa formada con diez versos octosílabos de arte menor. En la copla real se emplea el arte menor con una rima consonante y el esquema, como en la décima, está fijada de este modo: abaabcdccd. En cierto sentido, podemos decir que es simétrica por su esquema rítmico y podría entenderse una cesura entre la primeras (a,b) y segundas rimas (c,d). 

El soneto y los versos alejandrinos

Algunas estrofas no se enmarcan en un conjunto concreto por su fuerte independencia y su importancia dentro de los diferentes tipos de estrofas que encontramos en la literatura, no sólo española, sino universal. En este sentido, decidimos desmarcar de un “conjunto fijo” algunas estructuras poéticas ya que observamos que lejos de circunscribirse a una categoría, ha absorbido a la misma categoría.

Estas estrofas son muy conocidas y se han cultivado principalmente desde el Renacimiento hasta nuestros tiempos y son: el Soneto y los Versos Alejandrinos (estrofas de doce versos indefinidos), como estrofa independiente.

El soneto

El soneto es una estrofa que ha sufrido grandes variaciones a lo largo de su desarrollo. Nace en italia como la unión de dos cuartetos (abrazados) y dos tercetos (encadenados). A partir de ese momento, el soneto viajará hasta España de la mano de Juan Boscán y desarrollado en profundidad por Garcilaso de la Vega, gran precursor del soneto español. 

Consta de catorce versos de rima muy variada aunque la más frecuente es: ABBA ABBA CDC CDC. La rima de los tercetos es la que sufre más variaciones y es muy complejo fijar una norma ya que podemos esperar cualquier variación y dependerá siempre de la idea o el gusto del autor. 

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